sábado, 16 de junio de 2018

La Batalla de Torreón (La reconcentración de tropas, el Asalto al Cerro de la Pila y el Ataque a Gómez Palacio-24 y 25 de marzo de 1914)


Se concentran las tropas en “El Vergel” (24 de marzo de 1914)

A las 8 de la mañana, llegan al campamento villista, ubicado en El Vergel, las tropas al mando del General Eugenio Aguirre Benavides, que suman aproximadamente 4 mil hombres. Asimismo, también la artillería que participo en la toma de Ciudad Lerdo, se reconcentra en ese lugar.

A las 9 de la mañana, se lleva a cabo en el Cuartel General de la División una junta con los generales que tienen mando de las brigadas, con el fin de afinar detalles del plan de ataque a Gómez Palacio, que debería de efectuarse por la noche.

Durante la mañana la artillería federal bombardea los trenes militares, sin que les hayan atinado sus fuegos. También se tuvo conocimiento que los federales hacían preparativos para atacar el campamento villista, por lo que el General Villa ordeno que se alistaran su escolta y que una fuerza de 500 hombres, pertenecientes a la Brigada “Zaragoza”, ordenado su avance con el fin de proteger el frente villista.

El General Maclovio Herrera, se presenta en el Cuartel General, con el fin de rendir parte de las operaciones que llevaron a cabo la Brigada “Benito Juárez” durante la noche anterior, que desemboco en la toma de Ciudad Lerdo, después, recibe la orden de pertrechar a los hombres a su mando, con el fin de estar listos para toda orden, a partir de las 3 de la tarde.

También se le hace del conocimiento, que materializara el ataque a Gómez Palacio, integrando el ala derecha y operara junto con la Brigada “Morelos” y la “Villa”.

Asimismo, desde el cuartel General se les ordena a los Generales Calixto Contreras y Severino Ceniceros, que avancen de Pedriceña a Avilés. Al General José Isabel Robles, se le ordenó que al frente de sus fuerzas avanzara de Picardías a La Perla. Al General Mariano Arrieta, se le ordeno que don sus fuerzas se trasladara de Santiago Papasquiaro al Vergel.

Por último, al jefe accidental de la Brigada “Robles”, se le ordena que levante la vía férrea de Torreón a Parras, Coah.
  
Se lleva a cabo el Asalto a Gómez Palacio y el Asalto al Cerro de la Pila o de Trincheras (25 de marzo de 1914)

Durante la mañana de este día no hubo ninguna novedad de importancia. En el campamento villistas, se estaban llevando los preparativos para llevar a cabo el ataque sobre Gómez Palacios, que según el plan acordado se iba a llevar a cabo por la noche.

A las tres de la tarde avanzan las fuerzas villistas, con el siguiente dispositivo de ataque:

Por el ala derecha avanzan las Bajo el fuego de apoyo de la artillería villista y en la oscuridad de la noche, asaltan el Cerro de La Pila o Trincheras, el cual se encuentra defendido por 500 federales, al mando de los Generales Ricardo Peña y Eduardo Ocaranza, después de un sangriento combate el cerró fue tomado por las fuerzas villistas. (Este episodio ya lo narré con el título de “El Asalto al Cerro de la Pila). 

El General Roque González Garza, en sus memorias escribía y cito:

“El asalto al “Cerro de La Pila”, fue una de las acciones de guerra que se hayan registrado en la Revolución Mexicana.”

Y continúa diciendo:

“Dos mil hombres atacan un cerro no más largo que un kilómetro, con una inclinación de 30 grados, perfectamente guarnecido en su cumbre y falda y defendido por más de 500 hombres, 4 cañones, 8 ametralladoras y sostenido por los fuegos de las baterías federales, ubicadas en el cerro de Santa Rosa y en Gómez Palacio.”

En este asalto sangriento, perdió la vida el General Ricardo Peña con todos los hombres a su mando y salió herido el jefe de la infantería federal, General Eduardo Ocaranza.

El dispositivo del centro, lo ocupaban las Brigadas “González Ortega” y “Guadalupe Victoria”, al mando del General Toribio Ortega y el Coronel Manuel González, respectivamente.

El ala izquierda del dispositivo de ataque está integrado por las Brigadas “Zaragoza” y “Hernández o Leales de Camargo”, al mando de los Generales Eugenio Aguirre Benavides y Rosalío Hernández

Asimismo, por Ciudad Lerdo, atacaran la Brigada Juárez de Durango, al mando del General Calixto Contreras y del General Severino Ceniceros.

Después de un recio combate las fuerzas atacantes villistas en todo el frente de combate, fueron rechazadas con bastantes perdidas, debido a la falta de coordinación en el ataque entre los tres dispositivos de ataque, en forma esporádica se siguió combatiendo.



viernes, 15 de junio de 2018

La Batalla de Torreón (El emplazamiento de la Artillería-23 de marzo de 1914)


El Emplazamiento de la Artillería y la toma de la Hacienda de Sacramento y Ciudad Lerdo (23 de marzo de 1914)


A las seis de la mañana de ese día, por fin quedo emplazados los cañones de grueso calibre en plataformas de ferrocarril, al mando del Coronel Martiniano Servín, además, se emplazó una batería integrada por cañones Schneider Canet de calibre 75 mm en las faldas del Cerro de San Ignacio, al mando del Coronel Alfonso Santibáñez. 

Por su parte, el General Felipe Ángeles, comandante de la artillería villista, mando emplazar una batería Saint Chaumond Mondragón de 75 mm, al lado izquierdo de la vía del Ferrocarril Central, entre Estación Vergel y Gómez Palacio (Mapa 001).

Mientras que los federales estaban perfectamente atrincherados en el Cerro de La Pila, La Jabonera, la Casa Redonda y las casas de la zona norte, ubicadas en las afueras de Gómez Palacio.

A las 7 de la mañana, el General Maclovio Herrera al mando de la Brigada “Benito Juárez” recibió la orden de atacar la ciudad de Lerdo, Dgo., antes de avanzar hacia el lugar indicado, mando a encadenar su caballada y avanzo en líneas desplegadas hacia la mencionada ciudad (Mapa 002).

A las 8 de la mañana, la batería que se encuentra ubicada en las faldas del Cerro de San Ignacio, al mando del Coronel Santibáñez, bombardea el Cerro de La Pila o de Trincheras y parte de Gómez Palacio.

Mientras tanto el General Francisco Villa, al mando de los dos batallones de infantería que organizo, permanece en el mencionado, sirviendo de sostén a la artillería villista

Poco después, al amparo del cañoneo villista, el General Herrera ordena que los hombres a sus órdenes abran fuego sobre las defensas de ciudad Lerdo el General Herrera abre el fuego sobre Ciudad Lerdo, simultáneamente a esta acción, de Gómez Palacio sale un gran contingente de caballería al mando del General Federico Reyna, poniendo en peligro el flanco izquierdo de las tropas que atacaban ciudad Lerdo.

El General Villa, seguido de toda su escolta (“Los Dorados”) al mando del Coronel Jesús M. Ríos, cargaron sobre esa fuerza de caballería, derrotándola y causándole muchas bajas, entre ellas la de su comandante el General Federico Reyna. Los restos de la caballería federal se reconcentro en Gómez Palacio (Mapa 004)

Eran como las 11 de la mañana y todavía continuaban los combates, para esa hora, las bajas villistas eran de 125 muertos 315 heridos. Cerca del mediodía, los federales recibieron refuerzos de Sacramento, logrando rechazar a las fuerzas villistas.

Durante la tarde, hubo ligeros tiroteos, imperando solo el cañoneo de ambas partes, los federales intentaron salir dos veces de sus posiciones, fueron rechazados por los villistas.

El Cuartel General recibe el parte de que termino el combate en Sacramento, los federales evacuaron la plaza, dejando atrás 300 muertos y varios prisioneros, por su parte, las tropas villistas tuvieron 50 muertos y 95 heridos

El enemigo, al evacuar Sacramento se quiso hacer fuerte en El Porvenir, nuevamente fue atacado allí, después de un breve combate se reconcentro en Gómez Palacio.

Los federales, perdieron tres trenes de abastecimientos que quedaron en manos de las fuerzas villistas, después el General Aguirre Benavides ordenó levantar las vías entre Jameson y San Pedro, y ordeno también, que se levantaran las vías hasta la Estación Hipólito. El encargado de cumplir esta orden, fue el Coronel Toribio V. de los Santos, ocupando después la Plaza de San Pedro de las Colonias. (Mapa 003)

Asimismo, el General Benavides, con las fuerzas a su mando, partió enseguida hacia Gómez Palacio, para reforzar el ataque villista. Por la noche, acamparon en Jameson.

Por último, a las 9 de la noche, las fuerzas del General Maclovio Herrera, tomaron la Plaza de ciudad Lerdo (Mapa 005).



jueves, 14 de junio de 2018

La Toma de Torreón (La Toma de Contacto y el Ataque-21 y 22 de marzo de 1914)




La Toma de Contacto y el Ataque (21 y 22 de marzo de 1914)

Muy temprano, el Cuartel General de la División del Norte, recibe le parte, de que el resto de la Brigada “Morelos” tomo Mapimi y que a marchas forzadas avanza hacia Bermejillo, con el fin de incorporarse a la división.

En la mañana, se pasa revista y se llevan a cabo los preparativos para iniciar la marcha hacia Gómez Palacios, así mismo, se dan las órdenes para que las fuerzas al mando el General Eugenio Aguirre Benavides, que se encuentran en Tlahualilo marchen hacia la Hacienda de Sacramento y se apoderen de la plaza. La Hacienda de Sacramento está ubicada sobre la línea del Ferrocarril Central que va de Torreón a Monterrey, con la misión de cortar la retirada del enemigo por esa línea ferroviaria.

Parte de la Brigada “Morelos” que se encontraba en Santa Clara, recibe la orden de permanecer en el lugar, en espera de que pase el grueso del dispositivo de marcha y en cuanto la rebase estas fuerzas, avanzara a su retaguardia materializando el dispositivo de retaguardia de la división.

Durante la noche, se tiene conocimiento que las fuerzas del General Aguirre Benavides, a las 5.45 de la tarde, ataco la Hacienda de Sacramento, el combate es intenso, debido a que fuerzas federales, al mando del General Juan Andrew Almazán, se trasladaron oportunamente en marcha de San Pedro de las Colonias, reforzando a las fuerzas federales que defendían la plaza (Mapa 001-A)

A media noche, se recibe en el Cuartel General de la división un parte, en donde se le informa al General Francisco Villa, que todavía seguía muy reñido el combate en Sacramento, debido a que la artillería de montaña no ha podido funcionar por causa de los desperfectos que ha sufrido en el camino, que las bombas de dinamita, no han funcionado por la imperfección de los detonadores y que el enemigo se haya reducido en la Iglesia y en la Casa Principal de la Hacienda, en donde las fuerzas federales están sitiadas por las fuerzas villistas.

Al enterarse de esta situación, el General Villa ordena, que la Brigada “Leales de Camargo” al mando del General Rosalío Hernández, salga a las 11 de la noche a Sacramento, con el fin de reforzar el ataque.

Mientras tanto, el resto de la división sale en marcha, en líneas desplegadas sobre la vía del ferrocarril hacia Gómez Palacio.

El Ataque (22 de marzo de 1914)

A las cinco de la mañana de ese día, las fuerzas del centro siguen su marcha en línea desplegada por la vía del ferrocarril hacia Gómez Palacio, distante 37 kilómetros. Asimismo, El General Francisco Villa con su Estado Mayor aún permanece en Bermejillo. Al lugar, llegan procedentes de Sacramento heridos los coroneles Trinidad Rodríguez y Máximo Garcia, este último herido de consideración, los heridos informan que durante la noche había llegado procedente de Torreón una considerable fuerza de tropas federales para reforzar la plaza.

Durante los combates, se rindió ante las fuerzas del General Rosalío Hernández, un escuadrón enemigo, pasándose a sus filas íntegramente. Mientras tanto. El General Villa, ordeno a su Estado Mayor, que revisaran los 15 trenes que permanecían en Bermejillo, con el fin de encontrar soldados útiles, para que salieran de inmediato hacia Santa Clara. 

Durante la inspección se encontraron ocultos, aproximadamente 1500 soldados, mismos que fueron abastecidos de municiones y organizados en tres batallones de infantería, al mando, de los mayores Antonio San Román y Carlos Ugartechea, dos de ellos se embarcaron en el tren del Cuartel General y el tercero, se quedó en Bermejillo, con el fin de defender la plaza en caso de que hubiera un ataque.

A las 11 de la mañana, el tren del Cuartel General se pone, en movimiento a fin de alcanzar las fuerzas que ya estaban concentradas Santa Clara, las fuerzas ya reunidas, reanudan la marcha hacia Gómez Palacio. Al salir del lugar, las fuerzas atacantes implementaron el dispositivo de ataque como sigue:

En el ala derecha, avanzaban en líneas desplegadas las Brigadas “González Ortega” y “Benito Juárez”, a lo largo de aproximadamente cinco kilómetros.

En el ala izquierda, avanzaban en líneas desplegadas, las cuales ocupaban también aproximadamente cinco kilómetros de terreno, la Brigada “Villa”, parte de la Brigada “Juárez de Durango” y la Brigada Guadalupe Victoria.

En el centro, avanzaban los dos Regimientos de Artillería y los dos batallones de infantería, al mando del Teniente Coronel Santiago Ramírez. Mientras tanto, los federales reconcentraron sus puestos avanzados en Gómez Palacio, destruyendo la vía del tren desde la Estación Noé hasta los suburbios de Gómez Palacio, por ese motivo los trenes del Cuartel General, de la Brigada Sanitaria y de los abastecimientos, llegaron solamente a la estación antes mencionada.

Mientras tanto, continua el avance de la fuerza atacante, aproximadamente a las seis de la tarde, se avista el enemigo en las afueras de la ciudad, preparándose para la defensa de la plaza. Las fuerzas villistas tenían la orden, de que cuando se encontraran a 4 kilómetros de la ciudad, deberían de hacer alto, desmontar y encadenar la caballada y avanzar en línea de tiradores, protegidos por los fuegos de la artillería.

Pero en el papel no fue así. Las fuerzas villistas, estaban integradas en su mayoría por el arma de caballería e instintivamente cargaron sobre las posiciones enemigas, primero al trote y finalmente al galope, dando una formidable carga de caballería, en medio de un nutrido fuego de artillería, debido a la mencionada carga, las fuerzas villistas se apoderaron de los suburbios de la ciudad.

Fue entonces que se entabla un combate cuerpo a cuerpo mortífero para ambos combatientes. La artillería federal que estaba posesionada en el Cerro de la Pila, conocido también como de Trincheras, bombardea efectivamente a la fuerza atacante, causándole como 70 muertos y 200 heridos. Durante la noche, continua el combate en los suburbios de la ciudad. El enemigo continuaba bombardeando en forma efectiva a la fuerza atacante, causándole muchas más muertes.


miércoles, 13 de junio de 2018

Anecdotas de la Revolución (La Adelita, el corrido más popular de la Revolución Mexicana)


La Adelita, el corrido más popular de la Revolución Mexicana

Cabe hacer mención, que, aunque el corrido de La Adelita hace referencia a una mujer, el sentido de la palabra. La Adelita o las Adelitas abarca a todas aquellas mujeres (también conocidas como soldaderas) que acompañaron a sus hombres en las batallas de la Revolución.

Lo mismo atendían heridos, hacían la comida, preparaban el campamento, acarreaban armas y municiones o de plano le entraban en la lucha si era necesario.

Las adelitas son símbolo de la fortaleza de la mujer mexicana, valiente y orgullosa, que no mide el peligro con tal de cuidar a los suyos. Por lo anterior es uno de los corridos más populares de la Revolución Mexicana.

Pero ¿Cuál es el origen del corrido?, según se sabe y de esto hay muchas versiones.

El corrido se inspiró en una enfermera de nombre Adela Valverde, una enfermera de la Brigada del General Domingo Arrieta, ubicada en ese entonces en Ciudad Juárez. Luis S. Reyes, se dio a la tarea de hacer una adaptación de una melodía popular y le hizo un arreglo para que la tocara una banda.  La misma tropa se encargó de irle poniendo letra al corrido que se hizo muy popular entre los Dorados de Villa.

Cuentan que Adela tenía un novio, un sargento zacatecano de nombre Antonio del Río que lamentablemente murió en Torreón al cruzar la línea de fuego.


Personajes de la Revolución (Félix Díaz "El sobrino de su tío")



Félix Díaz (El sobrino de su tío)

Murió en su cama, apaciblemente, cuando el tiempo reclamó su cuerpo. El 9 de julio de 1945 se entregó a los brazos de la muerte asolado por la frustración. Vivió creyendo que con el apellido Díaz, la Patria entera se postraría a sus pies. Estaba equivocado.

Félix Díaz fue un soldado mediocre. Intentó rebelarse tantas veces como pudo y fracasó una y otra vez. Ni siquiera la caída de Madero se debió a su talento, por demás escaso, había sido Huerta quien manejó los hilos de la política y al final se quedó con el poder.

La sombra de Porfirio Díaz lo persiguió toda su vida. No heredó ni el carisma ni la autoridad ni la inteligencia para dar el golpe en el momento adecuado.

Santos Chocano lo definió soberbiamente: “La mentecatez, que es siempre audaz como la ignorancia, guía los pasos de un señor Félix Díaz que, a título de sobrino del famoso Porfirio, se cree ungido por los hados para continuar la dinastía y prestarse a hacer un papel secundario y ramplón”.

Con su muerte, desapareció el último de los traidores. Lentamente habían sido devorados por la inercia de su traición.

Personajes de la Revolución (Un Espía Alemán en la Revolución Mexicana)

Un Espía Alemán en la Revolución Mexicana


En la Revolución Mexicana, participo un sinnúmero de personajes, que, por no ser conocidos, no dejan de tener importancia en el mencionado movimiento armado. Dentro de ellos, sobresale un ciudadano alemán cuyo trabajo fue clave y pudo cambiar la historia de nuestro país

Se trata de Félix A. Sommerfeld, el cual era un agente de inteligencia alemán que se convirtió en uno de los aliados más importantes de Don Francisco I. Madero. El apellido Sommerfeld no figura en ningún libro de historia oficial, no existe, al menos en los libros de texto gratuitos. Por lo anterior, como buen espía que era, uno de sus mejores éxitos fue pasar desapercibido.

Sin embargo, gracias a la investigación de Heribert Von Feilitzsch, quedo al descubierto el papel que Sommerfeld jugó en la Revolución Mexicana. Para su conocimiento, El alemán Sommerfeld, fue asesor y confidente del presidente Madero mucho antes de que fuera electo presidente y también fungió como enlace del ministro alemán en México, Almirante Paul von Hinze y si se quiere, este personaje puede ser considerado como uno de los pioneros del servicio de inteligencia de nuestro país.

Cuentan las crónicas que “Sus habilidades organizativas y la ayuda que le brindaron sus contactos en las altas esferas del gobierno estadounidense produjeron una notable red de agentes a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos que después aprovecharía para unirse a la lucha contra Victoriano Huerta, cuando éste dio un golpe de estado y asesino al Presidente Madero.

Cabe hacer mención, que, algunas versiones señalan que Alemania apoyó el golpe de Estado de Victoriano Huerta contra el gobierno de Madero; sin embargo, en el libro se puede comprobar, que el gobierno alemán no tuvo nada que ver en ese golpe de estado.

De hecho, en el libro se menciona que Sommerfeld fue uno de los primeros en advertirle al presidente Madero de la traición del General Victoriano Huerta, y también se sabe, que fue uno de los más activos combatientes en la lucha contra el usurpador.





Hechos de la Revolución (La Expedición Punitiva de Pershing.)


La Expedición Punitiva de Pershing.

El 16 de marzo de 1916, al sur de Columbus, cerca de 10 mil soldados norteamericanos cruzaron la frontera al sur de Columbus, al mando del General John “Black Jack” Pershing, iniciándose con este hecho la llamada “Expedición Punitiva”, con el fin de capturar al General Francisco Villa.

La Expedición Punitiva estaba integrada al principio por:

La 1/a. Brigada, al mando del coronel James Lockett, compuesta por el 11/o. Regimiento de Caballería, el 12/o. Regimiento de Caballería y un Batallón de Artillería de Campaña.

La 2/a. Brigada, al mando del coronel John J. Beacon, compuesta por el 6/o. Batallón de Infantería, el 16/o. Batallón de Infantería, dos Compañías de Ingenieros, una Compañía de Ambulancias, un hospital de campaña, un cuerpo de señales, un escuadrón aéreo y dos Compañías de Transportes. Asimismo, tiempo después, estas unidades fueron reforzadas convenientemente.

Por más de once meses Pershing busca a Villa, durante ese periodo de tiempo, ocurrieron dos enfrentamientos con fuerzas constitucionalistas, ya que estas tropas se internaron más allá de lo permitido llegando hasta la ciudad de Hidalgo del Parral, en donde el 12 de abril de 1916, tuvieron un enfrentamiento las tropas norteamericanas al mando del Mayor Frank Tompkinscon con los pobladores del lugar, encabezado por la señora Elisa Green y la otra se llevó a cabo el 21 de junio de 1916, en la localidad de El Carrizal, entre tropas norteamericanas al mando del Capitán Charles T. Boyd y tropas mexicanas al mando del General Félix U, Gómez, muriendo los dos en el combate.

La expedición contra Villa duró un total de once meses, en los cuales los soldados avanzaron por el desierto con grandes dificultades tanto por el clima como por la resistencia de los habitantes de los pueblos por los que transitaban, que veían en la presencia estadounidense una intromisión a sus tierras. Además, los soldados gringos no dudaban en robar agua, alimento, ganado e incluso asesinar sin razón a los pobladores, por lo que su presencia era totalmente indeseable.

En enero de 1917, tras vislumbrar la imposibilidad de capturar a Villa en un terreno que era ajeno, hostil y desconocido, Pershing retiró sus tropas hacia Palomas y posteriormente en febrero del mismo año, abandono finalmente el país, dando por terminada la mal llamada “Expedición Punitiva”

“Precise usted en dónde está Francisco Villa.” Cuando recibió la respuesta, Carranza encolerizó, la contestación decía así:

“Señor, tengo el honor de comunicarle que Francisco Villa, según informes verídicos llegados a esta Comandancia Militar, ahora se encuentra en todas partes y en ninguna.”

Después Carranza se enteró que su telegrama había sido interceptado por los villistas y que la contestación la había dictado el propio Villa.

Uno de los resultados de este hecho, es que Villa se convierte en símbolo popular de la resistencia nacional contra los norteamericanos.

Por último, cabe hacer mención que Pershing nunca hubiera podido encontrarlo, por la sencilla razón de que Villa estaba escondido en una cueva de Coscomate, ubicada en la Sierra de Matalotes, en donde se estaba curando de un balazo que recibió en una pierna, en el combate de Ciudad Guerrero ocurrido el 27 de marzo de 1916, contra tropas del General ex villista Manuel Cavazos.